Casa Cacho
Crear una identidad residencial privada con sentido de lugar.
No es un hotel. Es una casa — con nombre, y con una razón para tenerlo.


El reto
Casa Cacho es una residencia privada, no una propiedad comercial — y eso cambia el encargo por completo. No hay embudo de reservación, no hay meta de ocupación, no hay audiencia que convertir. La identidad existe para la casa misma y para quienes la usan.
Lo que deja sin disponibles las justificaciones habituales. Tiene que estar bien, no ser efectiva.
La ambición
Una identidad propia y una expresión física para la residencia, con suficiente sistema detrás para aplicarse con consistencia en los objetos que una casa acumula.
La respuesta
Insight. Una casa se nombra como se nombra a una persona: una vez, para siempre, y con la expectativa de que sobreviva a toda moda a su alrededor. Eso descarta casi todo lo que una identidad de marca normalmente buscaría.
Idea. Un logotipo tipográfico callado con una pequeña marca encima, construido para sobrevivir bordado, grabado, impreso a un color o quemado en madera.
Sistema. La marca sobre una paleta de colores de casa — terracota, verde, mostaza, hueso, vino — más aplicaciones físicas, incluidas piezas bordadas hechas del mismo arte.
El impacto
Una identidad entregada que se comporta como parte de la arquitectura, y no como una capa aplicada encima.
Nombrada una vez, y construida para durar más que la moda a su alrededor.
Lo que este proyecto demuestra
